DANCE
La música. El volumen. Me fusiona a los beats. Me eleva. Me hace desconectar brutalmente. Solamente soy yo y mi cuerpo, movido por un dj al que me rindo y dejo que me mueva, que me manipula, que me haga gozar. Me abandono. Me dejo llevar. Cierro los ojos. Levanto los brazos. No hay nadie. Sólo soy yo. Yo frente a mí mismo, sin vendas, sin nada que me impida verme tal y como soy. Con mis miserias, con mi felicidad, me veo tal y como soy. Y a veces lloro porque siento emoción. Me acuerdo de todo lo que he tenido que sufrir, pero no lo hago por pena ni por autocompasión. Es un decir "joder, estoy vivo, he superado pruebas muy difíciles". Y ahí está el tío. Ahí estoy yo plantándole cara al mundo con sus ataques a malahostia, movido por mi propia sintonía vital.
That´s the love time.
Y me enamoro a destiempo, cuando no pega, fuera de lugar, cagándola, metiendo la pena.
Y pienso si la estabilidad actual (y la felicidad de hoy) podría ponerla en peligro si pensara demasiado en un p...azo gordote negrote con mucha piel recubriéndolo con que jugar, jugosito, lubricadito, apetitoso diciéndome "cómeme", ven a jugar conmigo. Y es esa visión la que me hace tambalear y me deja claro que no dejo de ser una puta reprimida que quiere tenerlo todo porque no ha aprendido a decir que no o a renunciar a la inmediatez.
Y cómo se va la puta olla joder.
That´s the love time.
kane26@terra.es
5.3.06
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