15.11.10

El otro.

Existe. Hay un otro. Mi chico va a verlo, el otro le devuelve la visita, un apartamentito con sólo una cama de matrimonio... y no quiero saber si son amigos, si sólo follan, si alguno de los dos está enamorado del otro, si se corresponden, si pinto yo algo en esta historia...
A la vista está que no soy un santo, tengo mis amores repartidos por el mundo y voy cantando serenatas debajo de más de un balcón. Aunque siempre lo hago con cariño, con ternura, porque no me gusta utilizar a las personas y porque tengo alma de trovador y de Don Juan. No soy un santo.
Pero ésta es la primera vez que en vez de las putas anónimas de antaño hay una persona con un nombre, alguien cercano a él, alguien a quien mis amigos ya adoran, aunque para mí sea casi un desconocido. Y el no saber qué es lo que va a pasar y si voy a ser sustituído por el otro es lo que me tiene minada la moral.
Soy un Darth Vader con problemas de conciencia, porque sé que soy el malo y que tengo la culpa, pero sigo adelante con las obras de la Estrella de la Muerte.
Putos Ewoks.

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