Pienso que tengo toda la vida por delante, que tengo derecho a hacer realidad mis sueños y a que mi vida se parezca a lo que quiero que sea.
Quiero huir. Huir. Huir. Quitarme de enmedio y ser otro.
Tengo voluntad para cambiar y para enfrentarme a lo que venga.
Estoy acojonado.
Puedo al menos intentarlo.
Y mientras tanto el resto del mundo, ubicado en sus puestos, entiendo como un desprecio mi opción de desarrollo. Y no es eso. Es que tengo mucho que vivir, tengo mucho que equivocarme y que probar, y ahí no tengo más remedio que ser egoista y tomar mis propias decisiones. Aunque me duela.
No sé a qué juego ni qué coño pretendo. Ni quién coño me creo que soy. Y odio los blogs derrotistas y autocompasivos. Me parecen bobos. Tanto como este.
No hay comentarios:
Publicar un comentario